.jpg)
Odio la siesta,
esa maldita costumbre
que nos dejaron los españoles.
¿Cómo es posible dormir la tarde
cuando la vida baila a tu lado?
La siesta nos aleja del compartir con otros,
nos encierra en nuestros pensamientos y necesidades.
¡Es que nunca puedo dormir como yo quiero!
¡Es que es el espacio de descanso que me merezco!
- Dicen las viejas siesteras-
¿Y por qué no se acuestan más temprano?
- Digo sabiendo que en esa discusión estoy perdido-
La actitud de la pasividad de la siesta
se nos pasó a la pasividad de la Vida.
Hemos adormecido los sueños
para transformarlos en siesta,
en esa pobre vida rutinaria adormecida.
Poco a poco los anhelos e ideales
se han ido ausentando de nuestras vidas.
¿Y qué podemos hacer? ... dormir la siesta...
Con afecto Rubin Aibed Ciple
Con afecto Rubin Aibed Ciple
No hay comentarios:
Publicar un comentario
OPINA, REGÁLAME TU OPINIÓN, ASI NOS SANAMOS TODOS.